miércoles, 25 de noviembre de 2015

8 cosas que no debo dejar de hacer aunque mis hijos crezcan

Aunque en el inicio de la maternidad pareciera que los días son más largos de lo normal y las noches aún más largas... cada una sentimos que nuestros hijos crecen demasiado rápido.  De llevarlos en nuestros brazos,  pasan a ir al colegio y en un abrir y cerrar de ojos se vuelven adolescentes.

Siempre me he preguntado cual es la clave para que al pasar los años nuestros hijos sigan teniendo esa cercanía como cuando eran pequeños.  Mi peque aún está pequeña y el apego está presente 24 horas al día los 7 días a la semana. Mi mayor temor es que la adolescencia se apodere de ella y  nuestra relación no sea tan cercana.

Tengo un ejemplo muy cercano de cómo mantener una relación estrecha con los hijos no importa la edad que tengan: mi hermana y mis sobrinos.  Mi sobrina tiene 25 años y mi sobrino 23, y la relación que tienen con su mamá es de confianza, cercanía, compartir momentos alegres y difíciles  y una estrecha comunicación. 

Gracias a ella estoy escribiendo este blog; con algunos tips sobre que no se debe dejar de hacer aunque los hijos crezcan: 

1.  No importa que edad tengan; decir siempre un “te amo”.   Algunas veces, a medida que crecen el “te amo” y los abrazos  se vuelven más esporádicos, esto no debería ser así, los abrazos, los besos y los apapachos  deben ser parte de nuestro día a día. 

2. En estos tiempos corremos contra el reloj, pero es importante compartir aunque sea una comida al día. Dejar los celulares a un lado y comentar como estuvo el día de cada uno.

3. Dedicar un día a la semana para ver una película juntos e incluso cocinar.  Este se volverá el día “familiar especial” y es inamovible  (a menos que sea una causa de fuerza mayor).

4. Crear y seguir tradiciones, en el caso de mi hermana cada Navidad hacían manualidades juntos desde que eran niños y la tradición siguió por años.

5. Practicar algún deporte juntos, sea cual sea, lo importante es compartir.  Si no se nos da el área deportiva, algún juego de mesa puede ser una buena opción.

6. Asistir a eventos culturales juntos, conciertos, obras de teatro.  Pero no es asistir lo más importante, sino conversar sobre lo que nos gustó, lo que no nos gustó, etc.

7.  Leer libros y escuchar música juntos.   ¿Recuerdan esos momentos cuando sosteníamos a nuestros bebés en nuestro regazo y les leíamos?  ¿Porque eso debería de cambiar a medida que crecen? Sentarse juntos a leer algún artículo, noticia, cuento, etc es una buena opción para compartir.

8. Conversar sobre cosas buenas, sobre cosas difíciles, sobre errores cometidos, etc. La comunicación es vital para una relación estrecha, pero lo que a veces olvidamos como padres es ESCUCHAR y esto es primordial.

Esperando que la relación con sus hijos siempre sea cercana y especial.


-Jenny-

martes, 24 de noviembre de 2015

¿Bebés de alta demanda?



Cuando nació mi bebe la recibí con el mismo amor que cualquier madre recibe a su retoño. Llena de miedos y alegrías al mismo tiempo. En mi familia no tenía bebés cercanos como para comparar el comportamiento de mi bebé, pero las comparaciones departe de otras personas no se hicieron esperar, y me fui dando cuenta como mi bebé se “salía” de la norma.

Lo esperado era que los bebés comieran y durmieran, pero a mi bebé no le agradaba mucho dormir. Parecía que se quería comer el mundo con esos dos ojos hermosos, siempre estaba atenta a todo lo que ocurría y se veía como analizaba cada persona o situación nueva.  Cuando se le notaba cansada  y la poníamos a dormir empezaba la pelea por no querer perderse nada.  Cuando lloraba y no lográbamos controlar su llanto este iba ascendiendo y era casi imposible que se calmara sola.

Sus siestas eran cortas y frecuentemente interrumpidas por cualquier sonido, aunque la gente me decía: “Ponle ruido para que se acostumbre” Yo notaba que el ruido de verdad le molestaba así que mientras dormía la casa era un cementerio… solo nos faltó poner un rótulo de “no tocar el timbre”.   Con sus despertares frecuentes de noche pensábamos que al día siguiente sus siestas serian largas… pero no, ella quería explorar, investigar y conocer. 

A lo largo de estos dos años, ha sido una bebé diferente, impredecible, mi hermana la ha bautizado como “la cajita de sorpresas” lo que hoy funciona con ella mañana probablemente no funcionará, la actividad que hoy disfruta probablemente mañana no le interesará.  Se aburre rápido, muy rápido de los juguetes o de los juegos, actualmente tiene dos años y al terminar de jugar con algo me pregunta “¿Y ahora?” esperando una nueva actividad.

Tengo la suerte de estar con ella todo el día para cuidarla, y eso ha hecho nuestro lazo estrecho, pero demasiado estrecho. Mi esposo la bautizó como “mi chicle”, quisiera estar pegada a mí todo el día. Es muy demandante de mi atención, no le gusta jugar sola, necesita que yo esté a su lado.

Hace unos meses encontré en internet un artículo sobre bebés de alta demanda y me di cuenta que era mamá de una bebé de alta demanda.  Esto me abrió la empatía, la paciencia y definitivamente me incrementó el amor por ella.

Aquí les dejo algunas características de un bebé de alta demanda:  

  • Intensos
  • Necesidad de contacto físico continuo
  • Demandantes
  • Frecuentes despertares
  • Insatisfechos
  • Impredecibles
  • Hipersensibles
  • Absorbentes
  • No se calman solos
  • Se alimentan a menudo
  • Sensibles a la separación


Tener un bebé de alta demanda no es fácil, necesitaremos el doble de energía, probablemente el doble de paciencia pero al final nos sentiremos satisfechos de hacer el trabajo de padres lo mejor que podamos.

-Jenny-




domingo, 22 de noviembre de 2015

Carta para Santa


Hicimos esta carta para Santa para que la puedan imprimir y así sus hijos escirban a Santa Claus. Incluye un mapa y ruta a Guatemala... en caso que Rudolf no encuentre nuestro pequeños país ;)

Para descargar el pdf tamaño carta, da click aquí:


Una familia guatemalteca con los mejores almuerzos familiares



Ana Gladys Soto y su esposo viven en Antigua Guatemala, tienen cuatro hijos en edad adulta, tres nietos y hasta hace unos meses tenían también un problema: era casi imposible reunir a todos sus hijos en su casa y pasar juntos un tiempo de calidad.

Así que a esta mamá muy creativa se le ocurrió una solución.  Una vez al mes haría un almuerzo familiar y para hacerlo más entretenido y a la vez motivar a todos para que asistieran, decidió hacer rifas, juegos de mesa y a la vez sería temático.  Debido a que son cuatro hijos, se han turnado entre ellos para elegir el tema.

La idea de escoger un tema es que todos, incluyendo abuelos, hijos y nietos, debían disfrazarse lo mejor posible.  Mientras están todavía en el almuerzo, suben las fotos a Facebook y entre todos sus contactos votan por el mejor disfraz.  Además de la motivación de saberse ganador, hay un incentivo que hace que se tomen muy en serio los disfraces.  El primer lugar se lleva Q150, el segundo lugar Q100 y el tercer lugar Q50.

Hasta la fecha en que se está escribiendo este artículo, llevan tres almuerzos: Rockero, Hippie y Elegante.  Ya nos revelaron el tema del siguiente mes pero lo mantendremos en secreto para que sea una sorpresa para todos.

¿Qué dicen ustedes? ¿Quienes creen que fueron los ganadores del primer lugar de cada uno de estos almuerzos?


Almuerzo Rockero


Almuerzo Hippie


Almuerzo Elegante




Escrito por: Any Luna






jueves, 19 de noviembre de 2015

¡Por favor tómate la medicina!



Una de las cosas más difíciles de ser mamá es ver a nuestros hijos enfermos. Nos sentimos impotentes y quisiéramos quitarles todos sus síntomas y colocarlos en nuestro cuerpo.  Aunado a este sentimiento muchas veces nos enfrentamos a otro enemigo además de la enfermedad: La medicina.

No solo nuestros hijos se sienten mal sino encima los atormentamos con la cuchara, el vasito, la jeringa o el gotero.  Y en el fondo del corazón sabemos que debemos dar esa medicina para verlos mejor.   Lo ideal es dar la medicina de la forma más respetuosa posible, algunas estrategias pueden funcionar con algunos niños otras no.  Junto con Any compilamos este listado esperando que sean ideas que alivianen la batalla campal que se puede volver dar la medicina:
  • Darle una cucharita o un gotero y que ella/él le de medicina a sus muñecos.
  • Darle un dulce después de la medicina, no como premio, sino para quitarse el mal sabor.
  • Mezclar la dosis de medicina en jugo o en la pacha.
  • Darle la medicina mientras ve televisión o algún video de su personaje favorito.
  • Mientras más grandes son nuestros peques más chance hay de explicarles  y de negociar la forma de tomarse la medicina, mientras son bebés aunque nos duela simplemente “debemos” dar la medicina, a esta edad se sugiere usar una jeringa colocada cerca del cachete para evitar ahogarlos.
  • Mojar un bombón en la medicina y chuparlo.
  • Coloca una hoja de papel en alguna pared en donde se marque cada horario que hay que tomar la medicina.  Pídele que coloque un dibujo, coloree o coloque un sticker una vez que ya tomó la medicina.
  • La aplicación "Medisafe" para el celular es maravillosa.  Se pueden colocar las medicinas, dosis y hasta una imagen que represente la medicina.  La aplicación avisa cuando hay que tomarla y a la vez se pone una marca al haberlo hecho.  Involucrar a su hijo en marcar las medicinas ya tomadas podría motivarlo.


-Jenny-





jueves, 29 de octubre de 2015

¿Cómo ayudar a mi hijo(a) a superar la dislexia?


Sabemos que la dislexia es una dificultad del lenguaje que impide reconocer y comprender las palabras escritas. Generalmente pensamos en que si es una dificultad para “leer” pues se puede mejorar “leyendo”.  Así que muchas veces atormentamos a los chicos  leyendo, tomando tiempo de cuantas palabras leen por minuto, pidiéndoles que lean en voz alta, etc.

Existe una habilidad que debemos adquirir incluso antes de aprender a leer y a escribir, nos referimos a la CONCIENCIA FONOLÓGICA.  Esta es la responsable del reconocimiento y manipulación de las unidades fonológicas del lenguaje (rima, silaba y fonemas).

Aquí algunos ejemplos de cómo trabajar la conciencia fonológica



Identificar Rimas:

  • Colocar objetos en una caja (taza-pasa- pelota-bellota) Debe emparejar los objetos que rimen. 


  • Identificar los dibujos que riman. 





  • Leer cuentos pequeños o poemas que rimen.  Nuestro chico(a) debe identificar las palabras que rimen. 



Identificar silabas: 

  • Decir palabras y con aplausos separarlas en silabas. 
  • Colocar cuadritos con yeso en el piso, decirle una palabra y saltar sobre el numero de cuadritos que corresponda al numero de silabas. 
  • Ordenar silabas para formar las palabras:



  • Completar las palabras con la silaba correcta:


  • Identificar las palabras que inician con la silaba: 






Imagen tomada de: https://fonoaudiologopedia.wordpress.com/programa/


Identificar fonemas (letras):



  • Al ir en el auto pedirle que busque objetos que inicien con determinada letra: b (bus, banca, banco).
  • En una caja colocar muchos objetos, pedirle que saque los que inicien con determinada letra. 
  • Hojas de trabajo en donde deba buscar los dibujos que inicien con determinada letra: 
  • Buscar la letra que tienen en común los dos dibujos: 


Recomendaciones Generales: 
  1. Estas son algunas ideas de como trabajar la conciencia fonológica para apoyar en casa, sin embargo la rehabilitación formal la debe realizar un(a) especialista en el área. 
  2. La rehabilitación para la dislexia toma tiempo y se le debe transmitir a nuestro hijo(a) paciencia en el proceso. 
  3. Nunca presionar a nuestro hijo(a) para que lea rápido, ni burlarse de los errores que comete al leer. 
  4. No es aconsejable que lea en voz alta ya que esto disminuye la comprensión lectora. 
  5. En la escuela se deben realizar ciertas acomodaciones (realizarle exámenes orales, disminuir de tamaño los párrafos o historias que debe leer)
  6. Permitirle el uso de audio libros o ebooks. 

-Jenny-


domingo, 25 de octubre de 2015

Carta a las mamás que trabajan en casa.



Toda mi vida tuve como meta el éxito en el ámbito profesional.  Sólo en eso pensaba, en mi carrera y en ser excelente.  Me gradué Cum Laude de Psicóloga Educativa y por supuesto, soy una total adicta al trabajo.  De hecho yo era de las que decía que nunca quería tener hijos.  ¡Y qué bueno que no los tuve mientras me sentía así!  Pero cuando ya estaba llegando a los 30 y ya estando casada y divorciada, empecé a verdaderamente desear ser madre.  Fue algo no planificado pero cuando tenía 30 años quedé embarazada y me convertí en madre soltera a los 31 de una preciosa niña que amo con toda mi alma y que me llena de amor todos los días. 


Adelanto que la parte de ser mamá soltera y tener el peso total de los gastos de mi hija no era lo que me causaba conflicto.  No... mi conflicto era combinar mis responsabilidades de mi trabajo actual, que tanto amo, con las de ser mamá.  Mi trabajo implica viajar, dormir en otras ciudades, visitar clientes... en fin, toda una locura pero que me paga lo suficiente para estar tranquila.  Y además de eso, es el trabajo de mis sueños. ¡Lo que siempre había querido hacer!


En junio, y teniendo mi hija ya 3 años, tenía que hacer un viaje de una semana a otro país.  No era algo que podía mover ya que era una actividad anual donde participaríamos todas las personas de mi departamento a nivel regional.  Dos días antes del viaje mi hija se enfermó.  Le dio varicela e infección respiratoria.  ¡Es lo más enferma que la he visto jamás! Pero verla enferma no era lo peor... era saber que tenía que irme a ese viaje y no tenía opción.


Para hacérselas corta, me fui con angustia total y a los dos días tomé la decisión que renunciaría a mi trabaño soñado.  Ese día mi prioridades cambiaron, así de sencillo.  Al regresar hablé con todos y cada uno de mis superiores y les expliqué mi situación, pero también les solicité si podía quedarme hasta finales de año.  Afortunadamente tengo a los mejores jefes que podría alguien pedir y todos me permitieron quedarme esos seis meses.


Así que aquí estoy, a unas cuantas semanas de terminar ese plazo. ¿Y cómo estoy? ¡MURIENDO DE MIEDO!  Pero consciente que tomé la decisión correcta.  Voy a estar trabajando desde mi casa en otros proyectos y no sé si voy a sentir esa tranquilidad económica que tengo hasta el día de hoy, pero sé que voy a estar para mi hija si se vuelve a enfermar.  ¿Voy a poder adelantar trabajo con mi hija revoloteándome? ¿Podré trabajar sin tener mi oficina o un salón de conferencias a donde irme a esconder cuando necesitaba concentrarme? (Y por supuesto la ironía, mientras escribo esto, tengo a mi hija intentando sentarse en mis piernas para ver qué estoy haciendo). Voy a extrañar los almuerzos con mis compañeras de trabajo en donde usualmente hay grandes carcajadas. En lugar de eso voy a estar preparando el almuerzo para mi hija y viendo Disney Junior.  


Como mamá adicta al trabajo, no estoy segura de cómo voy a lidiar con todo.  Tengo que aprender a ser mamá al 100% y eso de verdad me asusta.  Así que, mamás que trabajan en casa, ¡¡¡no saben cuánto las admiro!!!  


¿Siento terror? ¡Por supuesto! Pero como les dije, mis prioridades cambiaron, y haré lo mejor que pueda en esta nueva aventura que ustedes ya están viviendo.  No estoy segura de cómo organizarme y cómo cumplir con todo pero estoy segura que haré consultas en este blog para que me pasen tips. 

¡Un abrazo muy grande a todas ustedes! 

-Any-